Historia de las bebidas

Historia del Agua Tónica

Una bebida uruguaya con toque inglés ¿Quién diría que el encuentro entre un Químico montevideano y un inglés en una ciudad del interior del Uruguay daría nacimiento a una bebida con resonancia mundial? La octogenaria Paso de los Toros tiene mucho para contar.

En la década de 1920, la ciudad de Paso de los Toros contaba con una población de unos 8.000 habitantes. A ellos fueron a sumarse dos: Rómulo Mangini, estudiante de Química en Montevideo, para trabajar en un comercio que la familia de su esposa tenía allí y Jorge Jones, un inglés llegado a la localidad junto con los ferrocarriles (según dicen también fue quien llevó el primer automóvil y la primera pelota a Paso de los Toros). Al poco tiempo, el químico instaló una fábrica de soda, extendiendo la producción a jabones (“Teru-Teru”), antes de decidirse por las bebidas refrescantes con gustos frutales. Habría sido en una tarde de 1926 cuando los dos hombres, que acostumbraban concurrir al club isabelino “25 de Agosto”, decidieron lanzarse a la búsqueda de una fórmula para elaborar un agua tónica lo más parecida a la inglesa “Bull Dog” posible, la única tónica que llegaba a Uruguay en ese entonces. Jones conocía los componentes, Mangini buscó las proporciones exactas. Después de varios meses y muchos intentos, lo consiguieron. La bebida tuvo gran éxito, la distribución fue cada vez más amplia en el territorio, al punto que el centenar de empleados no daba abasto en la

fábrica. A principios de 1950, la demanda capitalina era tan importante que Mangini resolvió poner una fábrica en Montevideo, en la Avenida Millán.

En 1955 Paso de los Toros S.A. incorporó a la Pepsi Cola como producto, pasando a ser un embotellador de la multinacional hasta que en 1962 PepsiCo. compra la planta de Paso de los Toros y crea Pepsi Cola Interamericana S.A., incorporando el agua tónica como un producto más de la empresa. Recién en 1994 nace el Pomelo Paso de los Toros, y en 1996 la Naranja (ahora discontinuado) y Pomelo Light.

Quienes recuerdan la bebida de Mangini aseguran que la tónica Paso de los Toros hoy no se le parece en nada. Además, de ya no poseer virtudes medicinales o curativas, atribuidas por el agua usada para elaborar la tónica: Mangini la sacaba de un pozo, hoy clausurado, ubicado dentro de la fábrica en Paysandú. Se dice que el agua de ese pozo tenía reflejos de color azul y que en la superficie brillaba la esencia de naranja que se usaba para la elaboración la bebida. Los refrescos, cuya producción y gama se ha diversificado, provienen de dos fábricas: una ubicada en Montevideo y otra en Buenos Aires. Además de la tónica, existe la variedad de Pomelos que nace poco tiempo después de que PepsiCo adquiere la marca. Paso de los Toros es hoy una marca reconocida a nivel internacional; tanto, que todo indica que se está a punto de olvidar su origen oriental. Entre el 2001 y el 2003 fue sponsor oficial del equipo de Rugby argentino Los Pumas, acompañándolos alrededor del mundo con el eslogan “Sponsor Oficial de la Sed de los Pumas”. Podemos suponer que Rómulo Mangini, montevideano e isabelino por adopción, aún ante el éxito de su bebida en la vecina orilla, hubiera elegido auspiciar a Los Teros. El Agua Tónica, la Quinina y sus virtudes medicinales La quinina es un alcaloide que se extrae de la corteza del árbol sudamericano de la quina, y tiene propiedades antipiréticas, analgésicas y antimalaria. La fecha de su descubrimiento es todavía polémica. En 1638, las propiedades de la corteza de la quina fueron descubiertas por la Condesa de Chinchón, (prov. Madrid) cuando los curanderos nativos la emplearon para tratar su malaria, aunque ya hacía cerca de dos siglos que se conocían algunas de las virtudes de la quinina. En Europa , es alrededor de 1850 que su uso como profiláctico conoce su mayor expansión. Hoy, para su consumo como brebaje, se usa de la quinina menos de una ¼ parte de la dosis medicinal. Poco tiempo después, en 1870, nació el Agua Tónica en Inglaterra de la mano de Sir J. Schweppes. En ese momento, las sodas de frutas y las bebidas medicinales hacían furor. El agua tónica tuvo mucho éxito con su peculiar sabor amargo originado por la quinina y también por sus virtudes medicinales. Tónica en la oscuridad: La bebida brilla bajo luz ultravioleta (luz negra) debido a la fluorescencia natural del sulfato de quinina presente en ella.


Historia de la Cerveza

Históricamente fue desarrollada por los antiguos pueblos elamitas, egipcios y sumerios. Las evidencias más antiguas de la producción de cerveza datan de alrededor de 3.500 AC, algunos la ubican conjuntamente con la aparición del pan entre 10.000 AC y 6.000 AC ya que constituía la misma preparación agregando más o menos agua, y fueron halladas en Godin Tepe, en el antiguo Elam (en el actual Irán). Parece ser que las cervezas primitivas eran más densas que las actuales. Según la receta más antigua conocida, el Papiro de Zósimo de Panópolis (siglo III), los egipcios elaboraban la cerveza a partir de panes de cebada poco cocidos que dejaban fermentar en agua. Antiguamente en Oriente se usaba arroz y también bambú.

Los restos arqueológicos más antiguos de producción de cerveza en Europa fueron descubiertos en el yacimiento del valle de Ambrona, dentro del término municipal de Miño de Medinaceli, (Soria, España) y datan de alrededor de 2400 AC, según el trabajo arqueológico del equipo dirigido por el profesor Manuel Ángel Rojo Guerra, del Departamento de Prehistoria de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid. También se han encontrado evidencias arqueológicas de elaboración de cerveza en el yacimiento de Genó, en Aitona (Lérida, España), tras los trabajos de investigación arqueológica, dirigidos por el profesor José Luis Maya González, que han establecido que estos restos arqueológicos databan de alrededor de 1100 AC.

Los celtas conocían la elaboración de la cerveza y llevaron consigo este conocimiento cuando se extendieron por la península Ibérica, donde su uso y su elaboración se desarrolló muy pronto.

Con el paso de los siglos, sobre todo a partir de la romanización, la mediterránea se consolidó como una zona básicamente vinícola mientras que la cerveza se producía en el norte y centro de Europa y adquiría la forma de lo que entendemos hoy por cerveza. De esta manera, se extiende el uso de la malta como ingrediente principal y también se empieza a introducir el uso del lúpulo como aromatizante. Esta planta cannabacea confiere a la cerveza su sabor amargo característico, a la vez que favorece la conservación.

El año 1516, el duque Guillermo IV de Baviera redactó la primera ley que fijaba qué se entendía por cerveza. Esta ley de pureza (Reinheitsgebot) establecía que solamente podía utilizarse agua, malta de cebada y lúpulo para elaborar la cerveza.

La cerveza empezó a recuperar su presencia social en España a partir del reinado del emperador Carlos I, que trajeron consigo maestros cerveceros de Alemania. Pero por aquel entonces, la cerveza era aún un producto de temporada y queda por primera vez registrada en España entre las pertenencias del emperador a la muerte de este en Yuste por su Secretario Martín de Gaztelu.

No se sabía conservar y con el calor perdía toda su fuerza. Hubo que esperar hasta la Revolución Industrial, en el siglo XIX, época en que se descubrió el frío con métodos de conservación, para poder disfrutar de la cerveza durante todo el año. Por eso, no se puede hablar de una verdadera industria cervecera hasta el siglo XIX, cuando empiezan a aparecer pequeñas fábricas artesanales. La primera gran fábrica de cerveza en España fue abierta en 1864 por el alsaciano Louis Moritz en Barcelona.

 

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